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En la EspaƱa de Franco no hay sitio para gente como nosotros (ni en esta)

En tiempos donde la memoria histórica se relativiza y el fascismo se disfraza de ā€œopinión respetableā€, pelĆ­culas como La cenaĀ recuperan una función esencial del arte: incomodar, provocar y hacernos pensar desde el placer. Porque solo si somos capaces de reĆ­rnos de lo que nos oprime podremos imaginar un futuro que no dependa de los mismos fantasmas del pasado.


Cartel La Cena, 2025
Cartel La Cena, 2025

Dos semanas después de acabar la Guerra Civil, el generalísimo Francisco Franco solicita una cena de celebración en el Hotel Palace. Un joven teniente, un maître meticuloso y un grupo de prisioneros republicanos expertos en cocina deben preparar un banquete impecable en tiempo récord.


Manuel Gómez Pereira adapta el material original de JosĆ© Luis Alonso de Santos, generando una tensión tonal constante entre drama y comedia. En ese juego de contrastes, la pelĆ­cula me sugiere la noción de que las lógicas de la represión —la censura, el control moral, la vigilancia ideológica— no pertenecen solo a 1939, sino que siguen resonando en nuestra contemporaneidad a travĆ©s del cine.


El gerente Genaro y el teniente Medina van en un coche, Genaro intenta sacar conversación con Medina, le pregunta ā€œĀæCómo es Franco?ā€. Tras una serie de hipótesis sobre su vida, su hombrĆ­a y su figura, la escena culmina con Medina sacando una pistola y amenazĆ”ndole con abrirle la cabeza a balazos como no pare de insultar al Caudillo, Ć©l no va en broma.



La cena actúa como un espejo crítico de nuestros días: advirtiendo que esas mismas estructuras absurdas, identificables en la película y que legitimaban la represión antaño, aún sobreviven y amenazan con volver. Los elementos de comedia se muestran tanto en los diÔlogos y las situaciones de la trama, tratando de ironizar en torno a la figura de Franco, a su mujer e incluso al propio transcurso de la guerra civil y sus jerarquías. Su presencia genera unas expectativas tonales en torno a la película, sin embargo, esas risas iniciales se disuelven de forma abrupta en la representación visual del miedo, la represión y la violencia, reproduciendo el modo en que operaba la sociedad bajo el fascismo.


El guión apuesta por un protagonismo coral, heredero de las convenciones del texto teatral, que convierte a todos los personajes encargados del banquete en una radiografĆ­a polĆ­tica del ayer y del hoy. Destaca especialmente la dinĆ”mica entre el teniente Medina (Mario Casas) y el gerente Genaro (Alberto San Juan): un teniente falangista y un gerente homosexual que deberĆ”n colaborar mano a mano para que la cena llegue a buen puerto. Entre ambos se establece una quĆ­mica que oscila del odio al deseo —reproduciendo el arquetipo from enemies to lovers—, donde la rigidez marcial y ultraderechista del primero contrasta con la ironĆ­a al rĆ©gimen y el deseo contenido del segundo, llevando a esta relación a un sorprendente



Ambos intĆ©rpretes se mueven con solvencia gracias a la experiencia que acumulan a sus espaldas, sosteniendo el interĆ©s y el tempo narrativo a travĆ©s de sus interacciones, tanto entre ellos como con el resto del reparto. En cuanto al resto de personajes secundarios, se presentan un tanto caricaturizados —sobre todo por gentilicio—, sin embargo eso no impide que funcionen como contraparte cómica en varias ocasiones y como elementos vehiculares para el avance de la trama.


No obstante, pese a sus mĆŗltiples aciertos considero que el guion le pide saltos de fĆ© al espectador en algunos momentos; por ejemplo, convenciendo de la ā€œausenciaā€ de algunos personajes en momentos puntuales, quizĆ”s motivado por la conveniencia del desarrollo de los acontecimientos o quizĆ”s por su incapacidad de gestionar a todos los personajes simultĆ”neamente.


EstĆ©ticamente, la pelĆ­cula no busca destacar por su virtuosismo tĆ©cnico. Aunque el trabajo del espacio —tanto en la dirección artĆ­stica como en el vestuario— estĆ” cuidadosamente logrado, transformando un gris Palace que sirve de refugio para heridos de guerra, en el dorado y glamuroso hotel que alguna vez fue. En conjunto la pelĆ­cula mantiene una estĆ©tica mĆ”s bien televisiva, algo lavada. QuizĆ”s sea una decisión consciente: suavizar el impacto del drama y hacerlo mĆ”s cómodo para un pĆŗblico mĆ”s amplio, subrayando asĆ­ su necesidad de alcance mediĆ”tico y comercial mĆ”s que de riesgo formal.



En un punto de la pelĆ­cula Genaro dice ā€œEn la EspaƱa de Franco no hay sitio para gente como yoā€ y se plantea el exilio como Ćŗnica alternativa.


Tenemos esta cena a la orden del dĆ­a. Estamos sentando a los nazis en la mesa y vamos a terminar teniendo que volver a darles de comer. ReĆ­mos con miedo pero deberĆ­amos aprender a reĆ­rnos de ellos, no como mecanismo de defensa ante una realidad polĆ­tica cada vez mĆ”s preocupante, sino como un gesto polĆ­tico. El auge de los discursos autoritarios y de la nostalgia reaccionaria —ya no solo en EspaƱa, sino en buena parte del mundo— devuelve a la comedia un papel urgente: el de recordar que el humor tambiĆ©n puede ser un gesto de resistencia. ReĆ­rse, hoy, es casi un acto polĆ­tico. Usar la sĆ”tira para desarmar la lógica del poder, nos recuerda que por mucho que nos repriman, quizĆ”s el humor es el Ćŗltimo refugio contra la barbarie.


Sin duda, entre las últimas propuestas de cine de comedia comercial, esta cumple sobradamente con su objetivo y su promesa: retratar una urgencia social y política a través de otros tiempos, y el uso de la comedia para tratar que ese mensaje llegue a un público generalista.


En tiempos donde la memoria histórica se relativiza y el fascismo se disfraza de ā€œopinión respetableā€, pelĆ­culas como La cenaĀ recuperan una función esencial del arte: incomodar, provocar y hacernos pensar desde el placer. Porque solo si somos capaces de reĆ­rnos de lo que nos oprime podremos imaginar un futuro que no dependa de los mismos fantasmas del pasado.



Ficha tƩcnica de la pelƭcula

Tƭtulo: La cena AƱo: 2025

Duración: 106 min.

Paƭs: EspaƱa

Dirección: Manuel Gómez Pereira

Guion: Joaquín Oristrell, Yolanda García Serrano, Manuel Gómez Pereira.

FotografĆ­a: Aitor Mantxola

Basado en la obra: La cena de los generales (JosƩ Luis Alonso de Santos)

Compañías: Coproducción España-Francia; Ikiru Films, La Terraza Films, Turanga Films, Sideral Cinema, Halley Production, RTVE, Movistar +, Crea SGR

Género: Comedia. Drama histórico.

Fecha de estreno: 17 de octubre de 2025

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