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Duchamp y Cage: amistad e influjo

Un ejemplo de relación entre bellas artes y música, es la amistad que unía al compositor John Cage (Estados Unidos, 1912- Ibídem, 1992) y al artista Marcel Duchamp (Francia, 1887- Ibídem, 1968). Como testimonio, entre otros, encontraríamos las obras: Music for Marcel Duchamp para piano preparado de 1947, Not Wanting To Say Anything About M. (1969) y la performance musical Reunion (1968). En este artículo, de naturaleza reducida, nos enfocaremos resumidamente en dichas manifestaciones artísticas.


Fotografía de John Cage (izquierda) junto a Marcel Duchamp (derecha).



“En su contradicción, las artes se entremezclan. [...] Las artes convergen sólo allá donde cada una sigue puramente su principio inmanente.”

Theodor W. Adorno, Sobre algunas relaciones entre música y pintura.


Estas dos figuras tuvieron su primer encuentro en la residencia neoyorquina de la famosa pareja del mundo del arte: Max Ernst y Peggy Guggenheim, dado que Cage se hospedó en dicha casa durante un periodo de tiempo junto con su esposa Xenia. Debido al ambiente y las personalidades que la rica pareja estaba acostumbrada a recibir en su hogar, no es de extrañar el paso de Duchamp por dicha estancia. Tras una discusión entre Peggy y Cage, este último se retiró a su habitación a sollozar en silencio, sin percatarse –en un principio– de la presencia del artista.


“Estaba allí, sentado en la mecedora, fumando su pipa y esperando que yo acabara de llorar”
“Su sola presencia consiguió calmarme”.

Los siguientes encuentros, de manera esporádica y distanciada, no son de gran interés.


Es en el año 1947, cuando el compositor crea su pieza ya mencionada, y según Pilar Cabañas Moreno de “aroma japonés”: Music for Marcel Duchamp, para la intervención que el dadaísta realizaba en la película de Hans Richter, Dreams That Money Can Buy (1947).


La manera en la que Cage preparó las cuerdas del piano con burlete de fieltro – con la finalidad de amortiguar el sonido– crea un resultado más romo, recordando al sonido de las cuerdas de un koto; instrumento cordófono japonés. Asimismo, el uso controlado del silencio, también destacable, recuerda la composición de determinadas prácticas orientales. Concretamente, Cage introduce compases de silencio entre otros de contenido melódico, dentro de un esquema global constituido por once grupos de once compases cada uno.


John Cage - Music for Marcel Duchamp (1947), fragmento de partitura [Tarjeta 1 de 10, serie de 66, extracto por George Brecht]



El compositor, no atrapa ni controla, deja fluir. El azar y la indeterminación se convierten en elementos principales en sus composiciones musicales y sus performances, sin eludir la responsabilidad de elección, jugando con el tono, la duración, la amplitud y el timbre. Así, comienza un cambio de mentalidad, aproximándose a las ideas del dadaísta.


Tras esta obra, su amistad se ve más reforzada, dando quizás origen al aspecto musical dentro de la obra de Duchamp.


El rechazo de Cage a la tradicional concepción de la música se acerca a la filosofía de Duchamp centrada en lo conceptual. Su obra, relata Cage:


‘’tuvo para mi el efecto de modificar mi manera de ver, de tal suerte que, a mi manera, me he convertido en Duchamp para mí mismo. He llegado a encontrar el espacio-tiempo de mi propia existencia, tal y como él lo hizo para sí mismo’’

El ejemplo más destacable de fusión artística entre Cage y Duchamp es el concierto Reunion. Fue celebrado el 5 de marzo de 1968 a las 20:30h de la noche, en el Ryerson Theatre en Toronto, Canadá. Dicha performance fue desarrollada en torno a una partida de ajedrez, siendo los intérpretes principales el compositor estadounidense, el dadaísta y su esposa Alexina (Teeny), y los compositores David Behrman, Gordon Mumma, David Tudor y Lowell Cross; encargado del diseño y construcción del tablero de ajedrez eléctrico, terminado la noche anterior al evento y siendo concebido especialmente para el evento. El nombre viene dado por Cage, quien quería reunir a artistas con los que había estado afiliado en el pasado en un entorno hogareño pero teatral.


En este tablero, cada casilla contiene una célula fotoeléctrica, además de fotoreceptores premodulados que sirven de mecanismo de paso, recibiendo mensajes de movimientos y transmitiendo el sonido y la luz. Cada movimiento está ligado con un sonido específico y electrónico, ramificados en amplificadores y generando una composición aleatoria. Como testimonio del juego, quedan las imágenes tomadas por Shigeko Kubota.


Recreación del tablero de la performance “Reunion” por Robert Cruickshank.


Marcel Duchamp, John Cage y Alexina (Teeny) Duchamp



Audio de la performance


Cuando le preguntaron por la performance, Cage comentaba sobre la fascinación de Duchamp sobre la idea del movimiento de las piezas de ajedrez y el cambio de sonido que éste producía. Volvemos a retomar la idea del azar; el dejar fluir, la cual compartía el compositor con el dadaísta.


Este encuentro remarca los intereses multidisciplinares de los dos artistas, característica que quizás ayudó a reforzar su amistad.


Reunion fue una de las últimas apariciones públicas de Duchamp antes de su fallecimiento en 1968. La influencia del artista sobre Cage, sobre todo después del momento de su muerte, se ve reflejada en su ánimo a retomar las artes plásticas con su obra Not Wanting To Say Anything About M. (1969).


Norton Simon Museum, Not Wanting to Say Anything About Marcel: An Artwork by John Cage


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